Y un buen dia…

25/05/2009

…vas y te mueres. Y un buen dia van y se mueren. Y se queda uno con los pieses colgando. Y me acuerdo de cuando era muy chica y veia a mi madre limpiar las acedias, como sistematicamente de un tiron limpio les arrancaba toda la piel, luego les quitaba las tripas, las cogia y las tiraba con la mano. A mi todo eso me daba muchisimo asco y se lo dije: “mamá, yo creo que nunca jamas sería capaz de limpiar el pescado” y ella me respondio: “marta hija, el ser humano tiene la capacidad de acabar acostumbrandose a todo, y mas si es una necesidad, asi que al final lo acabarás haciendo”. “po nada”, confiemos en esa capacidad del presunto ser humano que soy ¬¬

27 de Mayo de 2009

20/05/2009

Los viajes en avión siempre me han parecido una paranoia. En apenas unas horas te encuentras en una ciudad diferente, en un país diferente, rodeado de otras personas. Todo, absolutamente todo a tu alrededor cambia. Todo menos tú. Todo menos lo que llevas contigo.

Los viajes en avión más paranoicos son los que van precedidos de un Adiós, sí, con mayúsculas.  Son los viajes que más solo se hacen. Son viajes que hace el corazón a rebentar de incertidumbre, de convicción cobarde, de seguridad fingida, de esperanza, de optimismo, de fatalismo, de preguntas. Son viajes durante los que  olvidas momentáneamente por qué los haces o qué te ha llevado a tomar esa decisión.

En apenas unas horas aterrizas y algo cambia. Pasarán los días y llegarán los amigos, una casa, el trabajo. Lo harán en un orden indefinido pero lo harán, exactamente igual a como lo hicieron antes. No es tan diferente.

Los cambios pican hasta que se producen.

Te voy a echar de menos. A ti y a tenerte a un sms de distancia, a decidir por correo electrónico dónde nos vamos a ver, y a qué hora. Tu mirada de las cosas, tu realismo ácido, tus jarros de agua fria y esa cara de niño malo que lo mismo se descojona de mis historias, que alucina (porque a veces te han sorprendido un poco).

Llegamos juntos a esta ciudad y me inquieta que te vayas, que lo hagas después de los que ya se han ido y antes de los que lo harán. Que tu avión sea solo un eslabón en la cadena de sonrisas que pasan a ser recuerdos de un Berlín que sigue girando, que seguirá cambiando sin vosotros. Solo espero no marearme.

Espero que tengas mucha suerte y que te acuerdes de mí como mínimo siempre que comas sardinas.

ego.

(Del lat. ego, yo).

1. m. Psicol. En el psicoanálisis de Freud, instancia psíquica que se reconoce como yo, parcialmente consciente, que controla la motilidad y media entre los instintos del ello, los ideales del superyó y la realidad del mundo exterior.

2. m. coloq. Exceso de autoestima.


motilidad.

(Del ingl. motility).

1. f. Facultad de moverse.

2. f. Psicol. Capacidad para realizar movimientos complejos y coordinados.


ello.

(Del lat. illud).

1. pron. person. Forma de 3.ª persona. Con preposición, se usa también en los casos oblicuos.

2. pron. person. Precedido de algunas formas del verbo ser y de ciertos adverbios de tiempo o nombres que lo denoten, tiene la misma significación que «ella», en frases como allí fue ello.

3. m. Psicol. En el psicoanálisis de Freud, la fuente inconsciente de toda energía psíquica, que contiene la totalidad de los instintos reprimidos y se rige solo por el principio del placer.


superyó.

(De super- y yo).

1. m. superego.

superego.

(De super- y ego).

1. m. Psicol. En el psicoanálisis freudiano, parte inconsciente del yo que se observa, critica y trata de imponerse a sí mismo por referencia a las demandas de un yo ideal.


Sí, en el reproductor de Windows Media todas las canciones de los planetas que tengo en el ordenador de casa de mis padres - ¿en el ordenador de mi casa? – y en la cabeza muchas sensaciones, noticias de este último viaje. Berlín – Sevilla de nuevo con billete de vuelta, como siempre hasta el día de hoy – ¿cómo siempre a partir de ahora?

Vacaciones, viajes en el tiempo  e inmersiones en álbumes de fotos, en cuadernos viejos llenos, como el de Berlín, de palabras, tachones y ojos. Vacaciones, una boda, una calle Mayor que recordaba más grande, ojos azules que han sonreído exactamente igual que la última vez, caras conversaciones telefónicas de larga distancia con el hueco de mi cama. Vacaciones, fusiones de mundos que no están relacionados, museo taurino, cervezas huérfanas y familias numerosas de cervezas.

Ganas de volver o de quedarme. ¿Miedo a volver o a quedarme? Incertidumbre ante el cambio, maldito veneno que augura un nuevo comienzo que encarar con pereza y temor a no saber cómo hacerlo. Adioses que comenzaré a decir antes de cambiarme de casa – porque hasta eso cambiará este verano - y que irán cayéndose de mi boca en forma de abrazos durante los próximos meses. Adios. Volveremos a vernos. Nos escribiremos…

Yo lo quise y lo elegí e incluso creo que lo he elegido mucho más allá de los pronombres: yo, él, nosotros… Ya no pienso en “hasta”, ahora sé que quiero seguir incluso después de ese punto que fijaba el “hasta” y ese irracional deseo es el que me lleva a recelar. Así que sigo cogiendo aviones, mezclando mundos, recuerdos, y contradicciones. Sin saber a qué  lado he de aferrarme. Sin saber por qué he de aferrarme a uno. Entendiendo eso que decía Nacho de echar raíces y viendo como a este paso yo lo acabaré haciendo en el aire. Arraigada a una nube ligera, fugaz y pasajera. ¿Presagio de tormenta?

Púrpura

04/05/2009

El otro dia fue tu cumpleaños. Aun tienes en mi cabeza tu sitio, donde me siento a veces a pensar en ti, donde puedo tocar con las manos la certeza de una union que ni yo misma he creido (que yo misma me he obligado a no creer), donde yo pongo el escenario común para que sucedan todas las cosas que he imaginado. En ese sitio “lo” sé, y ese “lo” es mucho más grande que todo lo que pudiera explicar en este post. Y sigo confiando en el tiempo, desgraciadamente. Cambio de tu a otro tu y dejo de entender. Creo que nunca entendí, o aun peor, que lo entendia todo…pero aun asi sigo echando de menos la fascinación, el dolor muy dentro que sentía al pensar que no ibas a estar. Y no estás, y duele, y no quieres estar, y duele aun más…Y providencialmente esa musica embrujada viene a mi entre alcohol y albero. Y Pearl jam canta al negro que tanto “uso”, y como el me dijo: “es una canción que te toca porque todo el mundo se ha sentido alguna vez así”, y lentamente asiento y repito en mi cabeza la letra “Why, why can’t it be, can’t it be mine” mientras, como ella misma dice, “mis manos amargas mecen vidrios rotos”, y esas notas se entremezclan con “Use somebody” de Kings of leon y él acaba hablandome de “killing loneliness” de HIM y sonrio, o como diria Chloe me rio un poco, levemente o sin ruido.

Comentario en pleno apogeo etilico de un amigo en la feria,que cuando le pregunté que como estaba me dijo: “pues mira Marta, estoy francamente…eh…mmm…francamente, estoy francamente”. Creo que yo también estoy francamente.

Y pongo en una coctelera las imagenes de esos dos “tu”, de todos esos “tu”, las canciones, los deseos, las palabras, un poco de negro, de hastío, rompo las paginas de este guión de peli barata y las echo también, las miradas a la gente como si fueran extraños, el sabor amargo que me deja el no entender, las pocas ganas y lo agito muy muy fuerte y me lo sirvo en una copa de vino de vidrio púrpura que vi el otro dia en el Ikea y que algún dia tendré, me tumbo en la cama y espero lentamente a que me vaya haciendo efecto…

Francamente.

Se me olvidó decirte que aquel árbol que veíamos camino de la estación de metro estalló el viernes, en pétalos blancos, o ligeramente rosados si lo miras con los ojos entreabiertos. Lo vi cuando por la tarde repetí ese camino de nuevo sin ti. No ha pasado tanto tiempo y los árboles presumen erguidos de sus nuevas hojas, de sus flores, de la vida que rebosan. Siguen cantando los pájaros en mi salón y la tetera está triste porque no le hago caso. Que no hablo con ella, que se siente una inútil, farfulla.

Es un rollo eso de que hablemos cuando estoy trabajando porque me pillas a medias y al colgar vuelvo un instate a ser yo y me doy cuenta de lo monótono de mi voz. Por eso prefiero escribir. Hoy lo hago aquí de manera escepcional. Espero que no te moleste. Tal vez así consiga tranquilizar a Fran que cada vez que lee algo sobresaturado de adjetivos se preocupa. Piensa que Cenicienta y yo estamos siempre tristes cuando nos ponemos a escribir algo aquí. ¡Ah! No sé exactamente qué seguimiento haces de este blog, Cenicienta es Marta. Por si te cabía la duda.

Mis cuatro días de fiesta han sido un poco de todo. Fiesta, sol, parque, aire libre, películillas varias y alguna que otra lavadora. Lo de las peliculillas fue algo suceptible de ser considerado un tanto irreverente. El título de esto que escribo: “Always look on the bright side of life” es el título de la canción con la que acaba “La vida de Brian”, bueno a lo mejor no es el título pero para mi va a serlo. Lo de la irreverencia viene por ver esa película el Domingo de Resurrección. A mi la peli me gusta y yo sé que tu te dormiste en el cine cuando fuiste a verla y te perdiste el final. Te la recomendaría casi sin dudarlo pero, sinceramente, no sé si el humor de los Monty Phyton es lo tuyo.

Por lo demás decirte que lo del buscar piso va en serio, que hoy por la tarde voy a ver uno por la castaña que podría ser “el piso”. Realmente más cerca de la plaza donde estuvimos comiendo el último día que de la castaña, pero lo mismo me da que me da lo mismo: las gallinas que entran por las que salen. Y mañana más de lo mismo.

http://www.youtube.com/watch?v=jHPOzQzk9Qo

Por cierto, me pone muy nerviosa que a Brian le aparezca y desaparezca la túnica así porque sí.

Polska

13/04/2009

Previos en Madrid, maravilloso.4 a.m. camino de barajas con 6 tintos y sin dormir.Tiradas por los suelos preparando las maletas, descalza sin ninguna alfombrita, dormida en la sala de embarque. nos miden la maleta?! me siento encima. Durmiendo. Desayuno en bergamo.Durmiendo. Aeropuerto de Cracovia con Jesus. Arboles grises. Primer tren poniendonos al dia, me recuesto sobre la comodidad de una amistad de siempre. Tram en Krakow, palomas!! Orange hostel, guapijimo. Barreño de pierogis, primer helado-lody, castillo de wawel. Vistula y dragones. Kazimierz y la fabrica desaparecida de oskar schindler (sigue desaparecida :s). Aousweich-auswitch-aousweich-no, no, auswitch-aousweich-auswitch!!!. Cervecita tyskie.mil tostadas, la estatua de nuestro amigo Adam mikiwiiii, camino de Auswitch con mil bollos. Auswitch. Hamburguesas maravillosas, tren. Ulica Florianska, rynek, un bombero que toca la trompeta, harrys jazz piano bar, primeros vodkas, puntazo, mjose de rodillas a la una de la mñn en medio de la plaza de cracovia y jesus revolcado por el suelo, kebab, obsetja y cata de los sex on the beach polacos. Reflexiones, confesiones…lecciones de kung-fu!!! Tren a Varsovia, sueño. Edificio de cultura de varsovia, mortal. Pateo al centro, quiero ver mi sirenita!!! Mejor de lo que pensaba, Lody de rigor, palomas de rigor ¬¬, soldados polacos. por fin una zapiekanka, tren a Lodz (uch!!!!). UCH!!! residencia y mil recuerdos de Berlin en mi mente. Galería Lodzka, mj ysus alitas, deichmann, Ulica Pietrokowska, sushi con medio bar mirando y barcos por un carril de agua. Camino de futurysta, cubatas a 7 zlotys o a 11 como ultimo descubrimiento, una hora, velocidad terminal de cubatas, let’s get loud, volareeeeee, salto del tigre. Miercoles camino del IFE, tostadas, exposición, admiración, envidia, increible. Pizzas grandiosas y camino de Manufaktura. M A N U F A K T U R A. bolos polacos, Lody de rigor. Nos vamos al Quo vadis en taxi, señoronas. Pato imposible, perico grandioso, Bibliotheka.Tren a Wroclaw, sueño. Camino de la rynek, impresionante, muy cerca. Guapijimo, cafe bar casa de la musica, cocteles enormes, medio litro. Busqueda infructuosa, polacos muy catolicos. Tour por wroclaw, Oder, siempre he pensado que no podría vivir en una ciudad sin rio, comida con botellitas de rioja, choques en el baño, busqueda de gnomitos. Llegada portuguesa, brutal. Ultimos paseos por wroclaw, cena, mini botellón, mil vueltas, paulaner (alla donde voy, berlin ich liebe dich), conocimiento, no entiendo-pero me gusta, acople (menos pero mas), hacemos la maleta, durmiendo, paranoia a las 7 de la mñn. Me despierto, desayuno, nos vamos, nos vamos de verdad. Penita, jesus. Aeropuerto todo en uno, un solo bulto, tan triste como cuando juego de 4. London STN, volvemos a ser pobres :( russian red y mas comida. Camino de Sevilla. Sevilla…y todo resulta tan extraño, tan raro, tan ajeno, como si no fuera mio, como si yo no fuera aqui…

Rufus Wainwright

07/04/2009

Hay días que bien podrían ser años, perdidos, ganados. Hay días en los que lo que parecía imposible, épico y sacrílego acaece con una languidez resignada, como un fluir irremediable al encuentro de su razón de ser, que es suceder con tranquilidad. Uno de esos días puede conservar la mágica tristeza de haber recuperado un sábado tras haberse convertido las semanas en la sucesión de apenas cuatro días. Rozando el final de uno de esos mágicos sábados me levanto de la silla, abro una puerta y cojo algunas fotos, abro un cajón y cojo unas tijeras y, muy despacio, comienzo a hacer tiras las mentiras, los detalles que ficticios se han agriado en la memoria, los detalles cuya verdad ahora se pudre ante el rechazo sincero.

La fuerza encontrada hace que todo siga fluyendo sin más y conquisto cruces, nombres y pergaminos. Recupero la lírica condenándola al ólvido, lamo las cicatrices con la memoria subjetiva y diluyo el ácido cítrico con el que tendía a lavarme los ojos con puntual regularidad. Aperente vacío, solo una red que me evite los golpes que ya no estoy dispuesta a darme. Lo dije una vez. Ahora me lo creo. Me mece el aire cálido con el que la primavera llega a Berlín e independientemente de que haga sol o truene, lo que no quiero lleva tiempo descomponiéndose en mi corazón. Que desde hace un par de días lo haga físicamente en un cubo de basura es una anécdota, un ritual, parafernalia no más.

Hay sábados en los que Rufus Wainwright no solo va a la ópera, sino que asiste además a la misma première de Lohengrin que yo y se sienta a tres butacas de distancia de mi.

Die Frühling

01/04/2009

De la extensa plantación de colillas que da sentido a la existencia de un cenicero de cristal en mi cocina, no van a germinar flores sino marchitas. Si además me dedico a derrarmar agua con un poso triste de estupidez consciente, ese vertedero de filtros amarillos, naranjas o del color que sean, solo acelerará su proceso de descomposición, mi proceso de putrefacción creativa. Junto al tiesto yermo descansa una libreta usada, pintarrajeada, llena de frases interrumpidas por palabras tachadas pero aún inteligibles. Otro escombrero de ideas, como el cenicero, otra trampa de la memoria. El cansancio ahí en las sienes, haciendo los coros, catalizando positivamente erupciones de autosugestión.

Se me cierran los ojos y las uñas de la mano derecha se me escaman en este esperar doble. Mientras espero le tiendo un pulso al precipicio del recuerdo. Un pulso que sé que no voy a ganar y un precipicio al que regalarle un caer un poco o levemente, y sin ruído pero abriendo la boca horrorizada como para ahogarme en un grito infinito. Slow motion, ¿no, Cenicienta? Cultivar berenjenas, arrancarlas de cuajo, cortarte las venas, dejártelas largas. ¡Todo la misma mierda! Tendría que coger el cenicero y vaciarlo, quemar la libreta, dejar de escribir estas estupideces y averiguar si Cenicienta encontró ese botón que lo pone todo en OFF, que yo también necesito vacaciones.

Hoy voy a comprar flores y llenar mi casa de pétalos blancos que me den los buenos días los lunes y los martes, y me sonrían los jueves cuando llegue a casa después de trabajar. Sí, primavera o Frühling como dicen por aquí.

Carmen

29/03/2009

Antes era casi un mes. Ahora es más de un mes. Y su ausencia que antes pasaba desapercibida ahora se clava en mi en forma de recuerdos. Antes si quería podia ir a verla. Ahora no. Casi cada dia se repite en mi cabeza la frase “ya no está” y me veo otra vez en el cementerio, en ese dia lluvioso, “una cajita en un hueco con un cartelito” y fin. Y salto de ese recuerdo triste a mil recuerdos más: tardes en su casa jugando a las damas con ella enfada porque decia que le hacia trampa, peleas de almohadas en la siesta, siempre flan de postre, “su sevilla”, los martes santos viendo san benito…

Y cuarenta millones de cosas mas, y no quiero pensar, porque entonces algo empieza a apretarme el pecho…y me siento como hace casi diez años, como hace 12 años…que alguien me diga donde esta el botón por favor, que quiero ponerlo en OFF.

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