Tal vez…

17/02/2011

Tal vez no se acabó aquí.

Solo tal vez.

¿No?

Quizás porque en mi casa los años siempre se midieron en cursos escolares, quizás deformación profesional de mis progenitores.Yo me renuevo en Septiembre y no he dejado buenos propósitos para el próximo fin de año.

El domingo me fumé lo que habrá de ser mi último cigarrillo. Es miércoles y sigo firme en mi determinación. Lo digo aquí de manera pública tal vez por el mismo motivo por el que se lo dije a mis compañeros de trabajo, para que me pregunten cada día que si sigo sin fumar, para que me de vergüenza la idea de tener que decirles un día que no, que mi dependencia fue más fuerte que yo. He hecho tanta publicidad que espero que el orgullo me sirva en los momentos críticos como contrapeso de mis ganas de emborronarme los pulmones.

Aun no me he dado cuenta de que mi olfato y mi gusto se hayan visto recompesados por mi desintoxicación. Mi pelo, las uñas, la piel siguen tal cual. Ayer salí a correr y tardé como siempre diez minutos en notar como el corazón se me quería salir por la boca. Quizás sea demasiado pronto para notar cambios en mi condición física pero sería una grata recompensa notar que algo mejora.

Mientras espero a que mi cuerpo me agradezca el esfuerzo me dedico a calcular el dinero que no estoy gastando en cigarrillos. Digamos que fumaba unos dos paquetes cada tres días y un paquete si era fin de semana y salía por la noche. Paquetes alemanes, de los de 17 cigarrillos (lo digo para ver si suavizo la imagen de chimenea que tengo de mi ahora mismo, algo así como autojustificación) y 4,00 € más o menos. Hoy miércoles hubiese comprado probablemente mi segundo paquete de la semana, eso quiere decir que aunque aún no respire mejor, mi poder adquisitivo ha aumentado en 8 € respecto a mi anterior vida como fumadora.

¿Sobreviviré al primer fin de semana?

(07 08) 09

01/09/2009

Aunque al verano teoricamente le quedan algunos dias, mi mente siempre asocia el inicio de septiembre con el final. No me entretengo, y hago un balance rapido de este verano que no empezó cuando me cogí las vacaciones, si no que empezó uno de esos muchos jueves en q sali a tomarme unas copas y acabamos como ya viene siendo tradición: borrachos en el Alfonso. Un verano al que le costó empezar, xq tenia q empezar desde la profundidad mas absoluta y que ha ido remontando, que me ha ido trayendo nuevamente hasta quien suelo ser normalmente. Creo que estoy de vuelta, y no solo fisicamente, si no mentalmente también.Gott sei dank! Empiezo pues!

Y por fin es jueves y quedamos, y copas huerfanas a las q tengo q acoger, bailes, primer viernes resacosa y se q no será el ultimo. Mi martita y esos descansos en nuestro banco. James. Finde a la playa, punta por fin, mas jueves y mas viernes sin oficio, mas punta, mas banco. Pueblo y bodas, despedidas en conil, ¿policia? definitivamente loca. Caminos en coche esperando q ella esté esperando.Sin duda el q espera desespera. Playa, marlin blue, mojitos de hierbabuena mustia, noche bizarra, barbacoa, carro del rocio, 7 de la mañana. 0,7 y aun me quedan copas, el cacharro no deja de pitar!!! reunion de fafioneras, fafionera siempre. Arriba benacazón, Womack, maldita rata. Milf. correr a las 5 de la mñn a bañarse en la playa. Robar banderas de mahou xq no tengo toalla. Luz!! Malaga y luz!! unas medievales como las de antes pero con la fafionera mayor, caminos por carriles y carreteras nacionales. Te echo de menos, a ti tmbn te echo de menos y aun no te conozco. cuadros de perfección sencilla. LIsbeth y lost y mucha mucha arena. Cenas mil, risas mil, bebé infinito. 3000€ para mi, para vosotros. Y te sigo buscando. Este año nos hemos quedado sin el esquema de los hombres… Y todo esto con Delain.

Will you wait?
I’m on the other side
The other side
Will you wait?
I’m on the other side
It’s too late to tell you what I’m about
But God, I’m proud

A giant in the sky
A light flooded horizon
a silent peaceful cry
And the sun that is rising
Warms me up
Warms me up
Wears me out

Will you wait?
I’m on the other side
The other side
Will you wait?
I’m on the other side
It’s too late to tell you what I’m about
But God, I’m proud

A different kind of quiet
A different kind of warning
You’ve said your last goodbyes
And left your daughters mourning
Breathing in
Breathing out,
Breathing out

Will you wait?
I’m on the other side
The other side
Will you wait?
I’m on the other side
It’s too late to tell you what I’m about
But God, I’m proud
But God, I’m proud…

Will you wait?
I’m on the other side
The other side
Will you wait?
I’m on the other side
It’s too late to tell you what I’m about
But God, I’m proud
But God, I’m proud…

Volátil

06/08/2009

Así era su alma, volátil. Las promesas que se hacía, volátiles. Al igual que el color de su pelo, sus intentos de destrozar la belleza eran inestables, como inevitable era el empeño en desear sabotearla. Al final en un infinitésimo de segundo, antes incluso de lograr cerrar sus ojos en un fugaz parpadeo, volvía a perder las batallas que no existen, las ganas de ladrar y se derretía entre grises hasta ser solo agua tibia huérfana de continente.

Ya lo sabe, que enfadarse con los ritos que hacen huelga es pura dulzura, que cuando frunce el ceño lo hace por defenderse porque hace ya tiempo que se le oxidó la armadura y anda por ahí con el pecho de diana.

…vegetar, rascarse la barriga, tirarse a la bartola, desconectar, vaguear, descansar, dolce far niente, pasar calor, sudar, tumbarse en la playa, nadar, comer, beber, escuchar música, volar, viajar en bus, mancharse los “pieses” de arena, recuperar el sabor de los pimientos, paella, gazpacho, espetos, reir, reencontrar, recuperar los colores de las puestas de sol del Mediteráneo, sumergirse en la casi total incomunicación, descubrir, aftersun, chistes, frivolidad, trivialidad, el mercaillo de los miércoles, el olor a melocotones, tarta de galletas, tinto de verano, abrazos asfixiantes, ruido, manos que hablan, coche nuevo, chicharras, chiringuitos.

Vetusta Morla

24/06/2009

Reduciendo mi pulso al instante en el que mi suerte me acarició la mano. Retrocediendo en los recuerdos, rebobino las canciones y veo que el camino lo esbozan Placebo y MIA. y lo ilumina una línea discontinuamente recta, premonitoriamente pueril en la sonrisa incómoda que me infundía toda su boca.

Al respirar, se me clava el “Al respirar” de Vetusta Morla. Se me clava y yo lo aprieto contra mi para ver si así consigo que libere mi respiración, esa que se ralentiza ensordecedoramente al pensar que fue un segundo, que fue solo eso un coger aire - un expulsarlo, tal vez – lo que consiguió que sea ahora mi mano la que acaricia la suerte.

AL RESPIRAR

Sin control con que plantear ecuaciones que encuentren el origen (de las especies), con gratitud devota ante el cúmulo de absurdas circunstancias que forman los mapas del tiempo, con esbeltas piernas de mantequilla que apenas sujetan las riendas de una lengua que se me desboca ante un cielo que azul, parece preguntarme dónde se me queda la saliva con que materializar lo que sabe que escondo.

Al respirar, voy notando como los rayos de sol se enredan en las tazas de café algunas mañanas. Al respirar, abrazo tan fuerte sus ojos que lo mancho todo de luna y de rojo. Estallan los cristales y saltan los relojes por el aire proyectando sombras desesperadas de complicidad que me desgarran los pulmones. Se estrecha en mi pecho lo que soy y las cuencas de los ojos se me llenan de canciones nuevas que rebosan líquidas con el estruendo de cada latido. “Aunque esta vez, si no respiro es por no ahogarme”.

Enter the Martix

19/06/2009

No, no han bailado las letras, es Martix y no Matrix a lo que yo me refiero, al igual que ocurria con el show de Marta y el show de Truman. A Neo le ofrecieron la pastilla roja y la pastilla azul, tomando la azul se despertaria en su habitacion creyendo que nada habia pasado, pero tomando la roja abandonaria el mundo que conocia hasta ahora y podria entrar para conocer que es matrix. Algo parecido me sucedio a mi hace ya mas de dos años, pero a mi no me dieron a escoger. No tuve elección. Nadie me buscó ni me ofreció opciones. Sencillamente, un buen dia me plantaron en la mano dos pastillas naranjas que me hicieron entrar en otra realidad muy distinta a la mia. Imagen032 Esas pastillas que son la manifestación de algo que no puedo ver, de una marca que tengo. Y entonces, sucedió: then, I entered the Martix. Pocas cosas he llegado a entender desde entonces y con pocas cosas he estado de acuerdo. Ser diferente por elección propia es una cosa, pero ser diferente por imposición es otra. Saber que dentro de ti hay algo que nunca nunca jamas cambiará y que no hay posibilidad de cura es algo muy dificil de asimilar. En este mundo en el que casi todo (hasta la vida) tiene un final es raro acostumbrarse a pensar que esto no lo tiene, que no hay solución, ni tope, ni arreglo. Más raro es aun pensar si la causa fue algo que hiciste mal.

To be continued…

De puntillas

11/06/2009

De puntillas, casi volando y sin hacer ruido. Me parece que así suceden las cosas ahora mismo, que así me ocurren a mí ultimamente. Yo las sigo, a las cosas que pasan. Voy detrás, las persigo. Al menos eso creo porque solo soy consciente de ellas cuando han ocurrido. Se me escapan, quizás. Empujadas por el aire que a veces sopla veloz y otras simplemente mantiene suspendidas, de puntillas, las circunstancias.

Ella, que me queda tan lejos y tan triste. Ella que sigue – de puntillas - arañando las respuestas a los recuerdos y yo, mi, me, conmigo. No está bien, ella tampoco. Palabras dichas a medias y contestadas de puntillas y a hurtadillas, según me cuentan distraídas mis retinas. ¿Son imaginaciones mías? No, tal vez solo exagere pero no quiero que se me escape, ella no. Necesito mirarle a los ojos y saber que sabe que puede mandarme callar en cualquier momento. Que puede y debe darme una bofetada cuando lo crea necesario.

Él, del que no me atrevo a escribir porque no quiero robarle la simetría a su intimidad aunque sospeche de puntillas lo que se escurre en mis entradas. Hace unos días que no está y curiosamente es exactamente el mismo tiempo que llevo yo sin poder respirar, se me hace pesado el aire, casi duele dentro, aquí en el pecho. De puntillas creo que llegué aquí y ahora le espero – o quizás me espera él – para ver por dónde tiramos. Lo dije antes. Es como si fuera ahora, aquí sentada y medio dormida, cuando veo la cama donde descanso pero es como si no hubieran existido antes el día que fuimos a IKEA a comprarla, la furgoneta alquilada donde la transportamos, el coñazo que fue subirla hasta un tercero sin ascensor y lo divertido que fue montarla. Todo eso ha ocurrido ahora mismo, en el instante en que me he dado cuenta de que tengo una cama – impersonal, globalizada e igual a ochocientas más solamente en Berlín – pero mi cama. Eso es. A él lo conocí hace unas horas, en el mismo momento en el que se me ha clavado su ausencia en los pulmones, en el corazón y en el colchón.

Imperceptiblemente me estrello periodicamente en mi vida. Solo ultimamente me muevo a trompicones… no estoy acostumbrada a deslizarme de puntillas.

C/ Calvario, 7

09/06/2009

Dos escalones de mármol blanco. Siempre pensé que era el mejor portal de la calle porque tenia encima la farola y por la noche cuando te sentabas en los escalones a jugar se veia muy bien. Una puerta que siempre fue de madera marron con visillos de encaje, pero que con el tiempo hubo que cambiar por una metalica. El zaguán donde cada vez habia ya menos plantas, donde tantos veranos montaba tantos juguetes que aquello parecia el Toy’r'us, donde hay un mueble con un espejo enorme de estilo semimoderno (para sus tiempos) con marmol verde. Un espejo donde me he mirado mil veces el modelito ideal antes de salir de fiesta. Entro en la “saleta” a la izquierda, que es la unica habitacion de la casa donde hay fotos antiguas, otro espejo enorme y una mesa antigua de marmol. En una esquina una mesa camilla pequeña donde estudiaba conocimiento del medio de pequeña, y donde me dedicaba a echar las cartas a mis amigas de mayor. Más adentro, el cuarto de mi abuela. Antes la cama tenia un colchón de lana que mi abuela abullonaba siempre antes de acostarnos juntas,antes de contarme cuentos hasta quedarme dormida. Siempre eran princesas: Azucena, Violeta…una rica y otra pobre. A la derecha del zaguán está el cuarto de mis padres, con una cama pequeñita al lado donde me acostaba cuando tenia miedo…

Sigo hacia dentro y en otra saleta está la puerta del “doblao”. Mil veces me dijo mi padre que no subiera porque me iba a caer por las escaleras y mil veces subia con mi abuela a escondidas a curiosear entre los juguetes viejos y a ponerle trampas a los ratones. A la derecha hace años estaba el cuarto de los tesoros, ahora ya solo está mi cuarto: pequeño, mal hecho, pero mi cuarto.

Subo un escalón y estoy en la salita donde hay mucha luz. A la derecha está la bodega con una extraña forma triangular donde siempre habia una lata antigua con galletas y patas fritas especiales para mí. En la cocina a la izquierda siempre habia también un plato de huevos nevados esperandome en el frigorifico, y eso que no le gustaba cocinar en absoluto. De un salto salgo al patio. Ese salto que mi madre olvidó un dia embarazada de mí y que casi cuesta un disgusto. En el patio también fueron disminuyendo la cantidad de flores con los años. A la derecha el lavadero, donde me gustaba lavar de pequeña la ropa en la pila y gastar aproximadamente una pastilla de puntomatic por camiseta, donde lavaba en una pila mis cacharritos de las cocinitas. Salgo y empiezo a subir los escalones en direccion al corral. Altos, anchos, pintados de rojo. Y en mi corral sigue estando el cuadrado de cemento donde en verano poniamos ” la toy” de dos por dos azul. La tinaja de agua, el gallinero que ya no es tal…

Que alguien me diga la forma de llevar esto de manera “natiuuuugggggr”, porque yo no la hallo.

Zu mir oder roba las flores, las de tela del baño o las naturales que hay sobre las mesas. Pasar el testigo a las segundas partes de una historia que se reinventa a sí misma. Sigue siendo, sin embargo, en mi casa o klau die Blumen. Mi casa, la que está cerca del zu mir. Mi cocina y la mesa roja donde descansa un jarrón de cristal que me regaló una amiga y que contiene esas flores que no robó Cenicienta. Miro ese jarrón y se me llenan los pulmones de pasado, la cara de sonrisa y la sonrisa de presente.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.